Bom, Yeoreum, Gaeul, Gyeowool, Geuring, Bom 
Primavera, verano, otoño, invierno y... primavera es un delicioso cuentecito budista. El título dice casi todo: las estaciones pasan y la vida continúa su eterno ciclo, la sabiduría consiste en conocerlo, aceptarlo y adquirir esa mirada calma que está literalmente- por encima del bien y del mal. La historia muestra a un viejo monje budista que vive en una ermita flotante rodeada de montañas (la ermita se construyó sobre el bellísimo lago artificial de Jusan, en la provincia de Kyungsang) y su aprendiz, un niño de ocho años que comparte su vida y alojamiento. Con el transcurrir de las estaciones, cada una con su cromatismo y su simbología, el joven aprendiz crece y madura. La película muestra el descubrimiento del amor y sus consecuencias negativas, según el budismo: el joven abandona la ermita a la que vuelve años después, desesperado. Su maestro le devolverá la paz. La vida continúa.