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Críticas de Cine

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Last updateDom, 17 Dic 2017 1am

Aunque tú no lo sepas

Aunque tú no lo sepas

Para subrayar la deshumanización urbana, un buen número de películas españolas recientes están desarrollando sus argumentos en los ámbitos limitados de diversos barrios populares de Madrid. Ahí están El sudor de los ruiseñores, La primera noche de mi vida, Barrio, Manolito Gafotas, El otro barrio, El Bola, La comunidad... Ahora hay que añadir a la lista Aunque tú no lo sepas, notable debut en el largometraje de Juan Vicente Córdoba, autor hasta ahora de siete cortos y dos documentales.

Basado en el cuento El vocabulario de los balcones, de Almudena Grandes —incluido en su libro Modelos de mujer—, el guión describe el romance en dos épocas entre Lucía y Juan, con el centro de Madrid como espectador. En 1974 vivieron un singular idilio, provocado por el hecho de que ambos se espiaban mutuamente a través de los balcones enfrentados de sus habitaciones. Pero Lucía, chica bien, se asustó, y dejó plantado al pobre Juan, que se dedicó a escapar de la espiral delictiva de un grupo de amigotes de Vallecas, a luchar contra el franquismo y a buscarse un sitio en la vida. 25 años después, ambos se reencuentran casualmente en el mismo barrio donde se conocieron. Ahora, el paso del tiempo les ha igualado en su estatus social y en su deprimente soledad. Así que Lucía reinicia con Juan su silencioso diálogo de balcones para intentar restañar la profunda herida que le causó.

Lo mejor de la película es su emotivo tono intimista, delimitado por aquellos versos de Luis García Montero: "Si alguna vez la vida te maltrata, / acuérdate de mí, / que no puede cansarse de esperar / aquel que no se cansa de mirarte". Este tono, recreado con gran densidad dramática por el guión y la puesta en escena, facilita el lucimiento de los actores, especialmente de los jóvenes Andrés Gertrúdix y Cristina Brondo —en sus primeros papeles protagonistas—, que muestran sus dotes para el drama y a menudo ganan la partida a los veteranos Silvia Munt y Gary Piquer. Este derroche de humanidad del reparto compensa varias debilidades narrativas —causadas por los constantes flash-back— y una cierta perplejidad ética, que lleva a solventar los graves traumas de los protagonistas por la vía romántico-erótica o por la ingenua reivindicación nostálgica de los años 70. J.J.M.

Director: Juan Vicente Córdoba. Intérpretes: Silvia Munt (Lucía), Gary Piquer (Juan), Andrés Gertrúdix (Juan joven), Cristina Brondo (Lucía joven), Daniel Guzmán (Santi), Luisa Gavasa (Madre de Juan), Emilio Lindner (Padre de Juan), Txema Blasco (Benito), Darío Paso (Kike), Eloy Azorín (Nacho), María Seyer (Eva), Manuel Morón (Santi adulto). País: España. Año: 1999. Producción: Antonio Conesa para Enrique Cerezo P.C. y Samarkanda Cine & Video. Argumento: Basado en el cuento El vocabulario de los balcones, incluido en el libro Modelos de mujer, de Almudena Grandes. Guión: Juan Vicente Córdoba, con la colaboración de Antonio Conesa, Maria Reyes Arias, José Manuel Benayas y Rafa Russo. Música: Angel Illarramendi. Fotografía: Aitor Mantxola. Dirección artística: Juan Botella. Montaje: Osvaldo Donatien. Estreno en Madrid: 5-I-01. Distribuidora cine: Nirvana. Distribuidora vídeo: Filmax. Duración: 106 minutos. Género: Drama. Premios principales: Premio 2001 del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) al mejor guión adaptado y candidatura a la mejor música. Público adecuado: Jóvenes-adultos. Contenidos especiales: V S+ D.

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