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Críticas de Cine

Sáb05272017

Last updateSáb, 27 May 2017 2am

Carretera perdida

Lost Highway

Ha vuelto, después de cuatro años de dificultades de producción, el director de El hombre elefante, Dune, Terciopelo azul, Twin Peaks..., con esta obra de cine fantástico, negro y de suspense.

Muy unida a la música compuesta y dirigida por Angelo Badalamenti, así como a la fotografía de Peter Deming, la película resulta, como ellas, sobrecogedora e inquietante, desmesurada. Hay un gran uso de efectos especiales, efectos que sacan de la realidad para transferir a personajes y hechos a un mundo oscuro, tal vez demoníaco, sin duda maligno.

La historia, contada en breve síntesis, es simple, bien que la narración se ramifica y complica en múltiples planos entre lo inmediato real y ese mundo maléfico que se apodera de las personas —ellas lo llaman con sus actos—, las desdobla, mueren asesinadas, reaparecen con una presencia que, tal vez, sea ficticia, o sostenida por el poder del mal.

Un joven matrimonio recibe misteriosos vídeos en los que se muestra el que será su trágico futuro. La policía no alcanza a entender de dónde puede venir la amenaza —que está libremente en las supuestas víctimas—, pero se cumple. Un siniestro hombrecillo casi andrógino, escurridizo, inaprensible, parece el enviado o el llamado para ejecutar el mal. Otras personas, un joven mecánico, un prepotente mafioso, y algunas más, entran en esa sangrienta telaraña de muerte, poder y corrupción...

Entre un grandioso y constante estruendo de música, hechos fantasmagóricos y crueles, obsesiones sexuales, sangre, y efectos fantásticos, se llega a un final que parecía liberador, pero de nuevo es sometido al inexplicado poder del mal, que, por serlo, es incomprensible.

Un tan gran despliegue de lenguaje fílmico en tono mayor podría considerarse desmedido, exagerado, en tanto que la historia no deja de ser menor. O cabría decir que hay una desproporción entre el grito y su causa. Como, desde otra consideración, es también desproporcionado el constante desnudamiento al que se ve sometida Patricia Arquette en su doble papel.

David Lynch grita, vocifera, con modos y maneras sin duda inusuales, llamativos, pero como si no hubiera pensado bien si es en verdad el terror del mal y del maligno lo que quisiera expresar. P.A.U.

Director: David Lynch. Intérpretes: Bill Pullman (Fred Madison), Patricia Arquette (Renée Madison / Alex Walefield), Robert Blake (Hombre misterioso), Robert Loggia (Mr. Eddy / Dick Laurent), Balthazar Getty (Pete Daayton), Natasha Gregson Wagner (Sheila), Gary Busey (Bill Dayton), Lucy Butler (Candace Dayton). País: Estados Unidos. Año: 1996. Producción: Deepak Nayar, Tom Sternberg y Mary Sweeney, para Ciby 2000 y Asymmetrical. Presentada por: Ciby 2000. Guión: David Lynch y Barry Gifford. Editorial: Penguin Books. Música: Angelo Badalamenti. Canciones: Lou Reed, David Bowie, Marilyn Manson, Nine Inch Nails y otros. B.S.O.: MCA. Fotografía: Peter Deming. Dirección artística: Patricia Norris. Montaje: Mary Sweeney. Estreno en Madrid: 11-IV-97. Distribuidora cine: Cine Mussy / UIP. Duración: 130 minutos. Género: Drama fantástico. Público apropiado: Adultos, con reparos. Contenidos específicos: V+ X+ D+.

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