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Críticas de Cine

Mar10172017

Last updateMar, 17 Oct 2017 2am

Confesiones íntimas de una mujer

Les enfants du siècle

Regularmente el cine francés produce elegantes frescos históricos para mayor gloria del pasado, de algún acontecimiento o de alguna biografía. Confesiones íntimas de una mujer supone la aportación de la directora francesa Diane Kurys (Á la folie, Entre nosotras, Un hombre enamorado) a este género. El tema elegido es el romance entre la escritora George Sand, seudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, baronesa de Dudevant, y el poeta Alfred de Musset que tiene lugar en los años 1834-35. El título original Les enfants du siècle (los hijos del siglo) expresa mejor la intención de la directora, de mostrar a dos apasionados representantes del movimiento romántico francés. El título en español y lo que ha tardado en estrenarse esta película en nuestro país reflejan el escaso éxito que han tenido las buenas intenciones de Diane Kurys.

Kurys rompe con la imagen tradicional de George Sand, representada como dama melancólica y apocada y rehabilita a una mujer rebelde, capaz de dejar a su marido y su título y de acudir a París a enfrentarse directamente a la sociedad; George Sand reivindica su derecho a escribir, a fumar y a ser diferente a pesar de ser mujer. Sus escandalosos amores con Musset servirían para ilustrar el espíritu romántico que asolaba los salones literarios a comienzos del siglo XIX.

Kurys falla a la hora de precisar sus objetivos. La primera parte transcurre en París, lugar donde se produce el encuentro y enamoramiento de los protagonistas; en esta parte dominan los decorados, el vestuario y los salones parisinos. La segunda parte, en Venecia, cuenta una pasión que no acaba de fraguar; y la directora se ve obligada a recurrir a una escena de sexo explícito para mostrar que, a pesar de las apariencias, están enamorados. Todo apunta a que la directora se ha dejado llevar por la importancia de la producción, por los decorados y los vestidos y no ha sabido imponer el elemento humano y dramático a su historia. Por otra parte la pareja Binoche-Magimel no está equilibrada; Binoche arrolla a un Magimel que no da la talla, que sólo hace el triste papel de panoli infiel.

La ambientación, perfectamente conseguida —no todo es un fracaso en esta película— ha superado al drama y, la verdad sea dicha, el público sigue sin saber quién o qué fueron estos dos escritores franceses. F.G.-D.

Director: Diane Kurys. Intérpretes: Juliette Binoche (George Sand), Benoît Magimel (Alfred de Musset), Stefano Dionisi (Pagello), Robin Renucci (François Buloz), Karin Viard (Marie Dorval), Isabelle Carré (Aimée d’Alton), Patrick Chesnais (Gustave Planche), Arnaud Giovaninetti (Tattet). País: Francia. Año: 1999. Producción: Robert Benmussa para Alexandre Films, FilmFour, Le Studio Canal+, Les Films Alain Sarde. Guión: Murray Head, Diane Kurys y François-Olivier Rousseau. Música: Luis Bacalov. Fotografía: Vilko Filac. Dirección artística: Maxime Rebière. Montaje: Joële Van Effenterre. Estreno en Madrid: 14-VI-02. Distribuidora cine: Empire Pictures. Distribuidora de vídeo: Lauren Video Hogar. Duración: 135 minutos. Género: Drama Histórico. Público adecuado: Adultos. Contenidos especiales: X+ D.

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