Bloggermania

Críticas de Cine

Mié10232019

Last updateLun, 24 Jun 2019 2am

Aprendiendo a vivir

I’ll Do Anything

Esta película hace una afilada radiografía del desquiciado mundo de la Meca del Cine, al estilo del film de Robert Altman El juego de Hollywood, aunque desde una perspectiva mucho menos caústica y más humanizada.

Para conseguir este propósito, el guión de James L. Brooks sigue los pasos de Matt (Nick Nolte), un veterano actor que, tras triunfar en la televisión, pasa ahora por un mal momento: su mujer le ha abandonado y ha caído en las garras de la droga, y su propia inactividad laboral le lleva al borde de la ruina y la desesperación. Es en ese momento cuando las autoridades le conceden la custodia de su hija Jeannie, una arrogante y caprichosa niña de seis años, con grandes dotes de actriz, a la que casi no conoce. La relación entre ambos es inicialmente muy tensa. Pero todo cambia cuando le ofrecen a la niña un papel importante en una serie de televisión. Se le presenta así a Matt la oportunidad de redimirse y triunfar como padre después de fracasar como marido y como actor.

Paralelamente al drama de padre e hija, se describe a otros tres seres desorientados: Burke (Albert Brooks), el absorbente y egoísta director de una productora de cine; Cathy (Joely Richardson), una histérica ejecutiva que flirtea con Matt; y Nan (Julie Kavner), una honesta investigadora de índices de audiencia que inexplicablemente se enamora de Burke.

La película fue rodada como un musical, pero el proyecto original fue modificado en el montaje y de él sólo ha quedado una breve canción. Esta forzada transformación debilita la coherencia del tono de la película, que va dando bandazos de la comedia al drama un tanto caóticamente. Es una pena, porque el guión tiene numerosos puntos de interés y la puesta en escena de James L. Brooks es muy buena, al igual que la banda sonora de Hans Zimmer y la fotografía de Michael Ballhaus. El trabajo de todos ellos, unido a las intensas interpretaciones de Nick Nolte y Whittni Wright arrancan unas cuantas secuencias magníficas, de gran intensidad dramática.

La crítica desmitificadora que hace la película al desquiciado y deshumanizado inframundo de Hollywood es mordaz hasta la caricatura, y a veces sucumbe al mal gusto en varios diálogos, y a un ridículo erotismo explícito en un par de breves escenas. Pero, en cualquier caso, son certeros sus dardos contra el superficial recurso a la violencia y al sexo en el cine, y contra el burdo materialismo hedonista, repleto de vacío, que domina a los supuestos triunfadores de la fábrica de sueños. Además, frente a él, se hace una sincera y divertida apología del buen cine clásico –a través de un ficticio remake de El secreto de vivir, de Frank Capra– y de valores positivos, como la honestidad, la unidad familiar y el valor del trabajo bien hecho. J.J.M.

Director: James L. Brooks. Intérpretes: Nick Nolte (Matt Hoobs), Whittni Wright (Jeannie Hoobs), Albert Brooks (Burke Alder), Julie Kavner (Nan Mulhanney), Joely Richardson (Cathy Breslow), Tracey Ullman (Beth Hoobs), Jeb Brown (Hombre D. Person), Joely Fisher (Mujer D. Person). País: Estados Unidos. Año: 1994. Producción: James L. Brooks y Polly Platt, para Gracie Films y Columbia Pictures. Guión: James L. Brooks. Música: Hans Zimmer. Fotografía: Michael Ballhaus. Dirección artística: Stephen J. Lineweaver. Montaje: Richard Marks y Colleen Halsey. Estreno en Madrid: 25-XI-94 (Palacio de la Prensa, Vaguada). Distribuidora cine: Columbia TriStar. Duración: 115 minutos. Género: Drama. Público apropiado: Jóvenes. Contenidos específicos: X D.

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio, de acuerdo a tus hábitos de navegación.  Entendido   Más información