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Críticas de Cine

Jue06042020

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Bailar en la oscuridad

Dancer in the Dark

Milagro. La última película del danés Lars Von Trier es un milagro. Menos llamativo que el "campanazo" de Rompiendo las olas, pero no menos milagro. Aunque hablamos, en este caso, de milagro creativo. ¿O no lo es conjugar melodrama desaforado, realismo cotidiano, alegato social y... musical? Elementos que podían chirriar, cuya combinación parece algo semejante a tratar de mezclar agua con aceite, dan un brebaje de puro y sabroso cine.

Selma es una inmigrante checa en Texas, Estados Unidos. Tiene un hijo. Trabaja sin descanso en una fábrica. Sus escasos momentos de ocio los dedica a su hobby favorito: el musical, ya sea contemplado en la pantalla de cine, o ensayado para un montaje escénico. Tiene una amiga del alma, compañera de trabajo. Y unos vecinos —un policía y su esposa— con los que se lleva bien. Pero existe una grave preocupación: Selma está perdiendo la vista a pasos agigantados; y, lo peor de todo, la enfermedad es hereditaria.

Podríamos continuar la descripción argumental, porque Bailar en la oscuridad es rica en personajes y situaciones. Pero así basta. Pues este film donde se apelotonan componentes melodramáticos no trasluce en ningún momento el que parecía inevitable aire recargado. Que haya sitio para amistades hondas, secretos hasta la muerte, dolor y sacrificio, amores desgraciados, no significa que el film parezca el atestado camarote de los hermanos Marx. ¿Y qué lo airea? Pues primero, la fidelidad que Von Trier guarda a los principios del movimiento Dogma del que fue cofundador. Con compulsiva cámara en mano, sin música y con ruidos fabriles, la historia que se nos cuenta cobra un imposible aire realista. Hasta que, de pronto —¡increíble pirueta del danés!—, la película se convierte en un musical: ¡fuera principios dogmáticos! La primera vez que ocurre pone la carne de gallina. Los sonidos cotidianos de la fábrica se aíslan, advertimos en ellos una sonoridad, una cadencia, que en la cabeza de la soñadora Selma se transforman en los ritmos de un magnífico número musical. Luego vendrán más representaciones musicales que pueden interpretarse, no solo como modos que tiene Selma para evadirse de una realidad demasiado molesta, sino como parte de su capacidad —en el fondo, la de cualquier ser humano— de transformar los momentos más anodinos e incluso terribles de la propia existencia, en momentos mágicos, plenos de trascendencia. Así ocurre en el desenlace del film, que como se dice explícitamente, no puede ser el final, si uno no quiere que lo sea.

Un reparto arriesgado, internacional, donde el protagonismo recae en la cantante Björk. Magnífico su trabajo, tanto en las canciones, como en su interpretación, premiada en Cannes. Pero también espléndidos Catherine Deneuve, David Morse, Peter Stormare, Jean-Marc Barr... Y citemos también a la carcelera del corredor de la muerte, Siobhan Fallon, que ofrece un personaje sencillamente conmovedor. La película se lleva la palma. De oro. En Cannes. Lógico. J.M.A.

 

Director: Lars Von Trier. Intérpretes: Björk (Selma), Catherine Deneuve (Kathy), David Morse (Bill), Peter Stormare (Jeff), Udo Kier (Dr. Porkorny), Joel Grey (Oldrich Novy), Vincent Paterson (Samuel), Cara Seymour (Linda), Jean-Marc Barr (Norman), Vladan Kostic (Gene). País: Dinamarca-Suecia. Año: 2000. Producción: Vibeke Windelov para Zentropa Entertainment en coproducción con Trust Film Svenska, Film I Väst, Liberator Productions, Pain Unlimited, Cinematograph, What Else?, Icelandic Film Corporation. Blin Spot Pictures, France 3 Cinéma, Danish Broadcasting Corporation, Arte France Cinéma y SVT Drama & Arte/WDR, con la colaboración de Angel Films, Canal + Francia, Film Four, Fine Line Features, Filmek, Constantin Film, Lantia, TV1000, VPro, WDR e Yle TV1 y con la ayuda de Danish Film Institute, Eurimages, Swedish Film Institute, Norwegian Film Institute, Icelandic Film Fund, Finnish Film Foundation, Filmstiftung Nordhein-Westfalen, Nordic Film y TV Fund, Foundation for Audiovisual Production, Norway, Nederlands Fond Voor de Film, Cobo Fund y Programa Media. Guión: Lars Von Trier. Música y canciones: Björk. B.S.O.: Universal. Coreografías: Vincent Paterson. Fotografía: Robby Muller. Dirección artística: Karl Juliusson. Montaje: François Gédigier y Molly Marlene Stensgard. Estreno en Madrid: 27-X-00. Distribuidora cine: Golem. Distribuidora vídeo: Manga Films. Duración: 139 minutos. Género: Drama musical. Temas de cinefórum: Amistad. Pobreza. Inmigrantes. Sacrificio. Ceguera. Relaciones padres-hijos. Custodia de un secreto. Pena de muerte. Cine musical. Premios principales: Palma de Oro y Premio a la mejor actriz (Björk) en el Festival de Cannes 2000. Público adecuado: Jóvenes. Contenidos especiales: V.

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