Bloggermania

Críticas de Cine

Vie04192019

Last updateVie, 19 Abr 2019 2am

Beautiful people

Beautiful people

Londres, octubre de 1993. Las selecciones de fútbol de Inglaterra y de Holanda se enfrentan en un partido de clasificación para el Mundial de fútbol. En Bosnia la guerra llena cada día nuevas páginas de horrores. Londres recibe a diario refugiados de la antigua Yugoslavia. Las vidas de varias familias británicas se verán afectadas por el encuentro con refugiados. Un serbio y un croata se reconocen en un autobús, e inmediatamente se pelean. Ambos terminarán compartiendo habitación en un hospital, e intentando acabar con el otro, aunque, gracias a la enfermera —que podría asustar a Jack Nicholson— terminarán jugando a las cartas tan amigos.

Jasmin Dizdar se inicia en el cine con una apuesta arriesgada: una obra coral que trata, con humor pero sin frivolidad ni concesiones, temas tan serios como la guerra, el racismo, la limpieza étnica, el aburrimiento de Occidente, el divorcio, las drogas, la criminalidad y un largo etcétera. Esa beautiful people de quien habla es gente normal, capaz de un acto de generosidad cuando es preciso. Así, un joven holgazán y drogadicto, cruz para sus padres, encuentra sentido a su vida al ir, accidentalmente, a los Balcanes y participar en una evacuación de civiles bajo el fuego de los francotiradores. O un ginecólogo, que ayudará a una pareja de jóvenes refugiados a salvar a la niña que no quieren tener, en un momento en que su propia familia está pasando por un mal momento. Él pondrá la frase final de la película: "La vida, si aprovechas sus buenos momentos, puede ser maravillosa".

Beautiful People no es un drama sentimental. Dizdar tiene sus raíces en Chaucer o en Shakespeare, pone en escena un número —quizá excesivo— de personajes que viven y sufren, pero que también pueden reír y amar. Su cámara es fría y objetiva. Guarda las distancias, y así mantiene el control sobre sus historias y personajes. Sobriedad, planos objetivos, a menudo crueles, sin detalles superfluos de ningún tipo, y con gran facilidad para pasar de una historia a otra. Sólo falla este equilibrio al narrar la aventura del reportero gráfico de la BBC, y el público nota inmediatamente la bajada de tensión dramática que, afortunadamente, se recupera a los pocos minutos. La banda sonora, mezcla de temas clásicos y del folclore popular, principalmente canciones eslavas, acompaña eficazmente a la acción.

En la manzana del hospital media docena de historias —todas ellas relatando relaciones humanas—, se cruzan y separan en un loable esfuerzo por recordar que ningún hombre puede vivir aislado. Lo que hace influye en los demás. La fría objetividad de Dizdar es lo que hace tan entrañable ese retrato de los buenos corazones. F.G.-D.

Director: Jasmin Dizdar. Intérpretes: Rosalind Ayres (Nora Thorton), Linda Basset (Hermana), Charlotte Coleman (Portia Thorton), Edin Dzandzanovic (Pero Guzina), Nicholas Farrel (Doctor Mouldy), Julian Firth (Edward Thorton), Charles Kay (George Thorton), Siobhan Redmon (Kate Higgins). País: Gran Bretaña. Año: 1999. Producción: Ben Woolford para Tall Stories en asociación con The Arts Council of England y el Mersyde Film Production Fund, con la participación de BSKYB y British Screen Screenplay, con la ayuda de National Lottery por mediación de The Arts Council of England. Presentada por: The British Film Institute y Channel Four. Guión: Jasmin Dizdar. Música: Garry Bell. Fotografía: Barry Ackroyd. Dirección artística: Jon Henson. Montaje: Justin Krish. Estreno en Madrid: 25-VIII-00. Distribuidora cine: Golem. Distribuidora vídeo: Manga Films. Duración: 107 minutos. Género: Tragicomedia. Premios principales: Premio Una cierta mirada en el fetival de Cannes 1999. Temas de cinefórum: Refugiados. Inmigración. Xenofobia. Guerra en Bosnia. Solidaridad. Drogas. Divorcio. Criminalidad. Público adecuado: Jóvenes-adultos. Contenidos especiales: V.

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio, de acuerdo a tus hábitos de navegación.  Entendido   Más información