Bloggermania

Críticas de Cine

Mié12112019

Last updateLun, 24 Jun 2019 2am

Embriagado de amor

Punch-Drunk Love

Paul Thomas Anderson (California 1970) se llevó con esta su cuarta película el premio al mejor director en el Festival de Cannes 2002. Con el antecedente de la muy laureada Magnolia (1999), Punch-Drunk love explora una singular historia de amor, que tiene bastantes puntos en común con uno de los pétalos de Magnolia, el que incoaba una impensable historia de amor entre un gordo y paternal policia y una jovencísima drogadicta.

Anderson repite localizaciones en el celéberrimo Valle de San Fernando, la región californiana que vió nacer al gran Steinbeck. Así, con su peculiar y brillante-chocante estilo impresionista —tan propio del cuento—, relata la llegada del amor, que todo lo puede y todo lo soporta, a la vida anodina de un tipo medianamente peculiar (Adam Sandler) que trabaja en un almacen de chucherías y golosinas, y compra cientos de botes de salsa que regala viajes gratis en avión.

La película hace honor a su título (algo así como embriagado de amor). Es embriagador el talento visual de Anderson —el diseño de producción es muy notable—, que logra varios momentos bellísimos y algunos francamente divertidos, muy en línea con la vena narrativa de bastantes cuentistas norteamericanos de final del XX. Muy alto es el nivel actoral: Emily Watson está sencillamente perfecta, y confirma que es una actriz en plena madurez con unos recursos dramáticos envidiables; Philip Seymour-Hoffman ensancha la película cada vez que aparece; y el coro de secundarios aporta la variedad sin la que Anderson se siente incómodo. Es meritoria la audacia de Anderson para escribir su historia para el otras veces insoportable Sandler, que compone un personaje muy entrañable.

Fiel al estilo narrativo kistch, que le es característico, Anderson —la influencia de Salinger es acusadísima— sigue jugando con las casualidades y las coincidencias, aunque se muestra menos caleidoscopico y barroco que en Magnolia (recuerden la lluvia de ranas mientras todos cantan Save Me), situándose en la onda de Neil LaBute en Persiguiendo a Betty.

El tono circunstancialmente soez de la trama del teléfono erótico encaja mal en una comedia romántica sobre la dificultad de mantener el equilibrio en un mundo que se deshumaniza por momentos y que quiere prescindir de los débiles porque son poco rentables. Espero equivocarme, pero veo a Anderson estancado. Cada vez le pesa más su dependencia del video músical, que practicó en los inicios de su carrera. Gustándome la película, considero el premio a la mejor dirección en Cannes, a todas luces, una exageración. A.F.

Director: Paul Thomas Anderson. Intérpretes: Adam Sandler (Barry Egan), Emily Watson (Lena Leonard), Philip Seymour Hoffman (Dean Trumbell), Luis Guzmán (Lance), Rico Bueno (Rico), Hazel Mailloux (Rhonda), Julie Hermelin (Kathleen), Salvador Curiel (Sal) y Jorge Barahona (Jorge). País: Estados Unidos. Año: 2002. Producción: Joane Sellar, Daniel Lupi y Paul Thomas Anderson para Revolution Studios, New Line Cinema, Sony y Columbia. Guión: Paul Thomas Anderson. Música: Jon Brion. Fotografía: Robert Elswit. Montaje: Leslie Jones. Estreno en Madrid: 07-III-03. Distribuidora cine: Columbia. Distribuidora de vídeo: Columbia. Duración: 95 minutos. Género: Comedia surrealista. Público adecuado: Adultos. Contenidos especiales: V S D.

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio, de acuerdo a tus hábitos de navegación.  Entendido   Más información