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Críticas de Cine

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Magnolia

Magnolia

Un joven se lanza al vacío desde la azotea de un bloque de viviendas. Al pasar a la altura de un cierto piso, le alcanza un disparo fortuito de su padre, que en ese momento amenazaba a su mujer con un arma. Un suicidio se transforma en asesinato. Son cosas que pasan. ¿Cosas que pasan? Se trata, en cualquier caso, de uno de los disparatados ejemplos con los que Paul Thomas Anderson, director y guionista de Magnolia, pretende hacer valer su leitmotiv de que, en esta vida, hasta las cosas más extraordinarias son cosas que, sencillamente, pasan. Y viceversa; en las situaciones más corrientes aletea algo que las hace especiales.

Un anciano moribundo y su joven esposa; el enfermero que cuida al anciano; una especie de predicador del sexo para machos; un policía en busca del amor; un célebre presentador de televisión; un niño prodigio de los concursos televisivos; un adulto ex niño prodigio de ese tipo de concursos, acomplejado con su homosexualidad; una mujer con traumas sexuales de la infancia... Todos estos personajes viven en San Fernando Valley. Y existe una especie de hilo invisible —junto a otro más visible, el de los lazos familiares— que une sus vidas. A lo largo de tres horas, el espectador es testigo de sus amores, su compasión, odio, capacidad de perdón, complejos, ambiciones, máscaras...

Anderson es un director complejo; lo demostró con Boogie Nights, un sórdido viaje al submundo del cine pornográfico, y en Sidney, interesante acercamiento a los ambientes del juego. En esta ocasión, opta por una historia coral. Jugando con el corazón, Happiness, American Beauty, Tormenta de hielo, Amigos y vecinos, son títulos recientes que vienen a la memoria, y que tienen un planteamiento estructural e intencional muy similar a Magnolia. Son en el fondo vidas cruzadas —así se titulaba un film de Robert Altman, verdadero precursor de este tipo de films—, que permiten presentar la perplejidad vital de una serie de personajes. Lo que varía de una película a otra es el enfoque, en algunos casos más ácido y descorazonador, en otros más abierto a la esperanza, a la capacidad del hombre para ser mejor.

La película de Anderson cuenta con un magnífico guión: la historia progresa adecuadamente, hay una buena definición de tipos humanos. Además, los actores se portan, están bien dirigidos. A una buena narración sobre el papel, se une una buena puesta en escena, fluida, y un buen uso de la música (magnífico y nada cursi ese encadenado de todos los personajes cantando la misma canción). Dentro de una visión más pegada al suelo que trascendente —pese a una curiosa lluvia del cielo que acontece casi al final—, el film se afana en dibujar bien las virtudes y miserias de los personajes, con un relativo optimismo sobre la capacidad redentora del amor y del perdón. Algunas de las situaciones planteadas no están exentas de crudeza. Pero, ciertamente, son cosas que pasan. J.M.A.

Director: Paul Thomas Anderson. Intérpretes: Jeremy Blackman (Stanley Spector), Tom Cruise (Frank Mackey), Melinda Dillon (Rose Gator), Philip Baker Hall (Jimmy Gatorr), Philip Seymour Hoffman (Phil Parma), William H. Macy (Donnie Smith), Julianne Moore (Linda Partridge), John C. Reilly (Jim Kurring), Jason Robards (Earl Partridge), Melora Walters (Claudia Wilson Gator). País: Estados Unidos. Año: 1999. Producción: Joanne Sellar para Joanne Sellar Productions y Ghoulardi Film Company. Presentada por: New Line Cinema. Guión: Paul Thomas Anderson. Música: Jon Brion. Canciones: Aimee Mann. B.S.O.: Warner Music. Fotografía: Robert Elswit. Dirección artística: Mark Bridges. Montaje: Dylan Tichenor. Estreno en Madrid: 3-III-00. Distribuidora cine: Aurum. Distribuidora vídeo: Aurum-Columbia TriStar. Duración: 180 minutos. Género: Drama. Temas de cinefórum: Arrepentimiento. Perdón. Compasión. Trascendencia. Providencia. Machismo. Amor y sexo. Relaciones padres-hijos. Televisión. Homosexualidad. Premios principales: Premio 1999 a la mejor película de las asociaciones de críticos de cine de Toronto y Florida. Oso de Oro a la mejor película en el Festival de Berlín 2000. Globo de Oro 1999 al mejor actor de reparto (Tom Cruise), y candidatura a la mejor canción original (Save Me, de Aimee Mann). Candidaturas a los Oscar 1999 al mejor actor de reparto (Tom Cruise), guión original y canción (Save Me). Público adecuado: Adultos. Contenidos especiales: V X D+.

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