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Críticas de Cine

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Smoke

Smoke

Después de su magnífico trabajo en El Club de la Buena Estrella, Wayne Wang, norteamericano pero nacido en Hong Kong, confirma en Smoke que es uno de los cineastas actuales con más personalidad narrativa y visual. Resulta totalmente justificado su triunfo en el último Festival de Berlín, así como su rotundo éxito de crítica y público en todo el mundo, que han convertido a este film independiente en una de las grandes películas de 1995.

El guión, escrito por el novelista Paul Auster a partir de su relato Cuento de Navidad de Auggie Wren, hace una profunda disección de un grupo de personajes corrientes cuyos dramas cotidianos se entrecruzan en un estanco de Brooklyn entre el otoño y la Navidad de 1990.

Auggie (Harvey Keitel), el estanquero, es el gran confidente de todos ellos. La rocambolesca historia de cómo consiguió su cámara fotográfica y de por qué se decidió a elaborar su singular colección de fotografías —el mismo encuadre de la casa de enfrente durante 14 años— le dará por fin un argumento a Paul (William Hurt), prestigioso novelista en crisis creativa desde el asesinato de su mujer embarazada. Paul, a su vez, ayudará a Rashid (Harold Perrineaud Jr.), un adolescente negro mentiroso y algo perdido, en la búsqueda de su padre. Éste resulta ser Cyrus (Forest Whitaker), un modesto mecánico que intenta recomponer su vida después de haber matado accidentalmente a la mujer que amaba. El círculo vital se cierra cuando estos encuentros implican de tal modo al propio Auggie que le obligan a asumir su olvidad responsabilidad respecto a Ruby (Stockard Channing), una antigua novia con la que tuvo hace veinte años una hija (Ashley Judd), que ahora pasa por un momento muy difícil.

La original e incisiva puesta en escena de Wayne Wang —que recuerda con frecuencia a Grand Canyon, la magnífica película de Lawrence Kasdan—, así como las matizadas interpretaciones de todo el reparto, involucran plenamente al espectador, y hacen realidad esa máxima publicitaria que da sentido al título: «Las cosas más preciosas son más ligeras que el aire». Con su laboriosa, poética y sosegante premiosidad —imprescindible según él, para poder apreciar las cosas realmente importantes—, Wang ha conseguido un sugerente rompecabezas emocional, una jugosa rebanada de vida, quizá demasiado a ras de tierra —a pesar de alguna referencia aislada a la providencia divina—, pero llena de un amable y sugestivo humanismo, que actualiza a su manera el cine navideño de Frank Capra.

En Smoke, la realidad —a menudo dolorosa—, las esperanzas, el humor —siempre inteligente—, el amor, la amistad, el sentido del trabajo y de la creación artística —alejado de alienantes materialismos—, la solidaridad y la comprensión tienen entidad real, se pueden tocar con las manos, y reflejan con autenticidad y hondura —como es preceptivo en las obras de arte— las complejas y fascinantes entretelas del alma humana. Unas entretelas que pesan tanto como el humo de un pitillo. Según el famoso experimento de Sir Walter Raleigh, el peso del humo es la diferencia entre el peso de un cigarrillo antes de fumarlo y el peso de la colilla y las cenizas, una vez que se ha fumado. Pero en Smoke el humo son las palabras que se pueden decir después de una larga calada. Y, como en ellas va el alma, el humo, a pesar de su liviana apariencia, pesa mucho más que cualquier otra cosa. J.J.M.

Director: Wayne Wang. Intérpretes: Harvey Keitel (Auggie Wren), William Hurt (Paul Benjamin), Harold Perrineau Jr. (Rashid Cole), Forest Whitaker (Cyrus Cole), Stockard Channing (Ruby McNutt), Victor Argo (Vinnie), Erika Gimpel (Doreen Cole), Clarice Taylor (Granny Ethel), Mary Ward (April Lee), Malik Yoba (El macarra), José Zuñiga (Jerry), Giancarlo Esposito (Tommy). País: Estados Unidos. Año: 1995. Producción: Greg Johnson, Peter Newman, Kenzo Horikoshi e Hisami Kuroiwa, para NDF/Euro Space, Peter Newman/Interal. Presentada por: Miramax Films. Argumento: Inspirado en el relato de Paul Auster Cuento de Navidad de Auggie Wren, publicado el 25 de diciembre de 1990 en The New York Times. Guión: Paul Auster. Editorial: Paul Auster y Wayne Wang, Smoke & Blue in the Face (Anagrama, 306 págs., 2.400 ptas.). Incluye el cuento original, los guiones de las dos películas, así como una entrevista a Paul Auster. Música: Rachel Portman. B.S.O.: Hollywood Records/PolyGram. Fotografía: Adan Holender. Dirección artística: Jeff McDonald. Montaje: Maysie Hoy. Estreno en Madrid: 4-XI-95 (Acteón, Alphaville, Palafox, Vaguada) Distribuidora cine: Fox / Cine Mussy. Distribuidora vídeo: Fox. Duración: 111 minutos. Género: Drama. Premios principales: Festival de Berlín 1995: Premio Especial del Jurado, Premio del Público y Premio Internacional de la Crítica. Festival de Loncarno 1995: Premio del Público. Público apropiado: Jóvenes-adultos. Contenidos específicos: D.

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