Bloggermania

Críticas de Cine

Lun05202019

Last updateLun, 20 May 2019 2am

Spy Kids 3-D. Game Over

Spy Kids 3-D. Game Over

Si dejamos a un lado el cine de animación que ya ha vivido dos épocas doradas y se ha ganado el entusiasmo de todo tipo de públicos, el cine específicamente destinado a toda la familia ha sido casi siempre considerado por los críticos e historiadores como un género menor y poco estimulante, quizá por la abundancia en él de guiones simplones e ingenuos, de escasa hondura dramática y moral. De todas formas, uno de los especialistas en el género, Walt Disney, produjo películas familiares más que notables, como Mary Poppins, 20.000 leguas de viaje submarino o Chitty, Chitty, Bang, Bang. Además, otras producciones suyas, como Tú a Boston y yo a California han gozado de un perdurable éxito televisivo y de remakes bastante presentables.

En las últimas décadas, dos directores han llevado el subgénero a su nivel más alto. El primero y principal es Steven Spielberg, director de la obra maestra del género E.T. El extraterrestre y productor de una serie de populares películas para todos Los goonies, El secreto de la pirámide, Regreso al futuro, Cariño, he encogido a los niños... en las que se foguearon directores de la talla de Richard Donner, Barry Levinson, Robert Zemeckis o Joe Johnston. Y de la mano del guionista y productor John Hughes surgió Chris Columbus, director de las dos primeras partes de las sagas Solo en casa el gran bombazo del cine familiar de los años 90 y Harry Potter, sin duda la mejor propuesta actual de estas características. A Columbus le ha sucedido en esta saga el mexicano Alfonso Cuarón, director de La princesita, otra de las obras maestras del género.

El director total

Un camino bien distinto, sin grandes productores que le apadrinaran, ha seguido el director texano Robert Rodríguez. Después de triunfar con la modestísima producción independiente El mariachi, se hizo íntimo amigo de Quentin Tarantino, dirigió subproductos violentísimos como Desperado o Abierto hasta el amanecer, y sorprendió de pronto en 2001 con Spy Kids, divertida comedia sobre las aventuras de una familia latina de espías, encabezada por Antonio Banderas y Carla Gugino.

Aquella primera película de la saga gustó en todo el mundo, fue rentabilísima e incluso recibió el respaldo de la crítica. Así que al año siguiente Rodríguez mejoró la fórmula en Spy Kids 2: La Isla de los Sueños Perdidos, rodada en formato digital y en la que el director hispano acaparó créditos hasta batir records, pues fue director, coproductor, guionista, montador, director artístico, director de fotografía, supervisor de efectos especiales, diseñador y mezclador de sonido, autor de tres canciones y coautor de la banda sonora, junto con John Debney. El cóctel volvió a funcionar, y ahora vuelve a multiemplearse y completa la saga con una tercera entrega, rodada con las mismas cámaras 3D de alta definición que empleó James Cameron en su documental en formato IMAX Misterios del Titanic. Esto exige al espectador ver la película con unas gafas especiales de colores. El resultado es narrativamente inferior a las otras dos partes, pero también muy entretenido y espectacular.

Un Tron para el siglo XXI

En esta ocasión, el protagonista de la historia es Juni, el pequeño de los Cortez. Después de la última mala experiencia con la organización secreta OSS, ahora trabaja por libre como detective privado. Pero la agencia le convoca para un caso especialmente delicado. Su hermana Carmen ha sido enviada virtualmente al interior de un popular videojuego y ha quedado atrapada en él. La misión de la chica era descubrir las verdaderas intenciones del creador del juego, que en realidad es El Juguetero, un sofisticado delincuente que pretende ganarse las voluntades de los niños de todo el mundo. Juni deberá introducirse virtualmente en el videojuego y, con la ayuda de varios Probadores Beta y del propio abuelo Cortez, llegar hasta el máximo nivel, en el que se encuentra atrapada su hermana.

Esta vez, tras homenajear de nuevo al viejo maestro de los efectos especiales Ray Harryhausen, Robert Rodríguez sumerge al espectador en una experiencia alucinante, con ciertos toques de anime japonés y que lleva al extremo los planteamientos narrativos y estéticos de Tron, la anticipadora película que rodó Steven Lisberger. Ciertamente, el dilatado uso de las gafas de visión en 3D acaba resultando cansando, sobre todo en el segundo tercio del filme, cuando la historia sufre un bajón de ritmo. En cualquier caso, la planificación es magnífica, todos los diseños digitales son muy imaginativos y varias secuencias de acción resultan alucinantes, como la carrera de monociclos contra los guerreros de la carretera o el surf en la lava ardiente. Además, la autoparodia a la que se somete Sylvester Stallone a través de la multipersonalidad de su personaje depara varios golpes de humor muy divertidos y reconcilia a la veterana estrella con el gran público. Todo ello como en las dos partes anteriores, al servicio de una bella reflexión sobre la amistad, el sacrificio y el perdón que culmina con una apoteósica reivindicación de la unidad familiar. En fin, un original producto comercial, ideal para ir al cine en familia. J.J.M.

Director: Robert Rodríguez. Intérpretes: Antonio Banderas (Gregorio Cortez), Carla Gugino (Ingrid Cortez), Alexa Vega (Carmen Cortez), Daryl Sabara (Juni Cortez), Ricardo Montalban (Abuelo) y los cameos de Sylvester Stallone, Alan Cumming, Steve Buscemi, George Clooney, Bill Paxton, Elijah Wood, Salma Hayek. País: Estados Unidos. Año: 2004. Producción: Robert Rodríguez y Elizabeth Avellán para Troublemaker Studios. Presentada por: Miramax International y Dimension Films. Guión: Robert Rodríguez. Música: Robert Rodríguez. Fotografía: Robert Rodríguez. Dirección artística: Robert Rodríguez. Montaje: Robert Rodríguez. Estreno en Madrid: 20-VIII-04. Distribuidora en cine: Buena Vista. Distribuidora en vídeo y DVD: Buena Vista. Duración: 89 minutos. Género: Aventuras. Público adecuado: Todos. Contenidos especiales:

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio, de acuerdo a tus hábitos de navegación.  Entendido   Más información