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Críticas de Cine

Dom09152019

Last updateLun, 24 Jun 2019 2am

Fresh

Fresh

Fresh, un inteligente niño negro de doce años, sobrevive en un mundo particularmente hostil. Trabaja para los traficantes de droga de su barrio, y gracias a ello ha amasado, poco a poco, una pequeña fortuna. Vive con su tía, una buena mujer que ha acogido en su casa a los hijos de varios parientes, para impedir que acaben en un orfanato. Las preocupaciones infantiles de Fresh se entrelazan con un mundo desagradable y violento, en el que ocupan lugar principal su hermana Nichole, convertida en prostituta, y su padre Sam, con quien disputa partidas de ajedrez rápido en Washington Square Park.

Era difícil prever que el guionista de El principiante, una de las películas menos interesantes de Clint Eastwood, escribiera y dirigiera un film tan intenso como Fresh. Boaz Yakin bucea en las aguas más turbulentas del neoyorkino barrio de Brooklin para narrar la definitiva muerte de la infancia de Fresh, un protagonista al que la cámara no quita el ojo. El director debutante controla muy bien sus elementos: narra bien, con una excelente fotografía –es espléndida la secuencia de la cancha de baloncesto–, y utiliza muy bien la música de Stewart Copeland. Están perfectos todos los actores, y entre ellos el niño Sean Nelson, elocuente tanto cuando habla como en sus silencios, en los que sus ojos lo dicen todo: miedo, inteligencia, reserva, venganza, amor...

El paralelismo que se traza entre la vida de Fresh y el ajedrez es tremendamente eficaz. El ajedrez "es como el juego de la vida" le dice su padre; "si no sabes adaptarte a sus reglas nunca podrás ganar". Cuando a Fresh se le complican las cosas, abordará su resolución como si estuviera jugando una particular partida. Una partida en la que desearía no perder piezas; aunque sabe que a veces es necesario sacrificarlas para acabar con el rey contrario.

Yakin describe con excelente ritmo, en ocasiones de un modo brutal, el mundillo marginal del barrio, con su absurda violencia. A Fresh le faltan un padre y una madre, unos amigos con los que poder hablar: toma sus decisiones siempre en solitario. Su idea es prosperar como sea ahí donde le ha tocado vivir, y por ello los métodos que acaba utilizando no son tan diferentes de los de sus adversarios; demuestra que es el más inteligente, que es capaz de jugar la difícil partida de su vida varias jugadas por delante, pero el precio que ha de pagar es la pérdida de su inocencia, lo cual Yakin muestra en un final espléndido por su sobriedad y elocuencia. J.M.A.

Director: Boaz Yakin. Intérpretes: Sean Nelson (Fresh), Giancarlo Esposito (Esteban), Samuel L. Jackson (Sam), N’Bushe Wright (Nichole), Ron Brice (Corky), José Zúñiga (Jake), Luis Lantigua (Teniente Pérez), Yul Vasquez (Chuckie), Cherryl Freeman (Chillie). País: Estados Unidos. Año: 1993. Producción: Lawrence Bender y Randy Ostrow, para Lumière Pictures. Guión: Boaz Yakin. Música: Stewart Copeland. Fotografía: Adam Holender. Dirección artística: Dan Leigh. Montaje: Dorian Harris. Estreno en Madrid: 7-XII-94 (Renoir). Distribuidora cine: Alta Films. Duración: 115 minutos. Género: Drama. Premios principales: Espiga de plata y mejor director novel en la Seminci de Valladolid 1994; Segundo Premio del Festival de Tokio 1994. Público apropiado: Adultos. Contenidos específicos: V X– D+.

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