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Críticas de Cine

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París-Tombuctú

París-Tombuctú

En 1952, Luis García Berlanga supo retratar acertadamente la España de la posguerra con su inolvidable Bienvenido, Míster Marshall. Fue el primer largometraje que dirigió en solitario, ya que un año antes había co-dirigido con Juan Antonio Bardem, Esa pareja feliz. En Bienvenido, Míster Marshall dejó claro su modo de entender el cine. Un retrato costumbrista de la sociedad, con un acusado toque de ingenuidad que impregna la esperanza de un pequeño pueblo español. En 1999, García Berlanga nos ofrece París-Tombuctú, que, según ha dicho él mismo, pretende ser su testamento. Por tanto, su propósito –no se sabe si lo cumplirá– es el de que este sea su último filme. Entretanto, en ese medio siglo nos ha dejado películas tan conocidas como Plácido, El verdugo, Tamaño natural, La escopeta nacional, Patrimonio nacional, La vaquilla y Todos a la cárcel. En todas se pueden apreciar grandes dosis de buen humor, aunque este rasgo, con el transcurso del tiempo, se ha ido tornando mordaz. A partir de La escopeta nacional, la descripción de sus personajes se centra cada vez más en una ácida crítica de los estamentos sociales. Cuando, por ejemplo, en nuestro país comenzaron a emerger grandes escándalos que acarrearon el ingreso en prisión de importantes personalidades de los ámbitos político y económico, García Berlanga realizó Todos a la cárcel. El pesimismo de fondo es otro de los ingredientes de sus largometrajes.

La película que pretende ser la despedida de Berlanga nos cuenta la esperpéntica historia de un cirujano parisiense, Michel des Assantes (Michel Piccoli), que, amargado de la vida –está a punto de suicidarse–, decide abandonar París y dirigirse en bicicleta a Tombuctú, que viene a ser como el símbolo del paraíso. Se trata de una huida sin sentido, un viaje a ninguna parte. En el trayecto, sufre un accidente en Calabuch, en vísperas del comienzo del año 2000. Debe permanecer en esa población valenciana hasta que esté completamente recuperado. Trabará amistad con tres hermanos, Trini (Concha Velasco), Encarna (Amparo Soler Leal) y Gaby (Javier Gurruchaga), que dicen ser hijos de Manolete. También tratará a otros pintorescos personajes del pueblo: un excéntrico sacerdote (Santiago Segura); un mecánico (Juan Diego), anarquista y nudista; una alcaldesa lesbiana; etc.

Podría decirse que todo en París-Tombuctú es caótico: el planteamiento, el desarrollo, la puesta en escena... Sobreabundan situaciones estrafalarias, secuencias de exhibicionismo sexual –algunas bastante forzadas– y diálogos soeces e irreverentes. La película es una especie de verbena, de show alocado, de despedida desmadrada del milenio, en la que, como ha reconocido el propio director, se acentúa el pesimismo, por la sencilla razón de que se abarca un periodo mucho más largo –mil años–, lo que permite una mayor constatación del fracaso, que es otra de las obsesiones de la última etapa de la filmografía de García Berlanga. «Mi sentido de la comedia –ha afirmado– siempre parte del pesimismo, de la miserabilización del ser humano y está llena de personajes absolutamente desmelenados y divertidos, que a su vez todos fracasan en sus pequeñas cosas». Por su trabajo en París-Tombuctú, Juan Diego consiguió el Goya a la mejor interpretación masculina de reparto.

En definitiva, estamos ante una comedia amoral, en la que el director se supone que pretende hacer reír –quizá en algunas ocasiones lo logre–, pero en realidad lo que consigue es ofender la dignidad y el buen gusto. Sería lamentable que a Luis García Berlanga se le recordase por París-Tombuctú, cuando ha dirigido auténticas obras maestras, como Bienvenido, Míster Marshall o El verdugo. A.G.P.

Director: Luis García Berlanga. Intérpretes: Michel Piccoli, Concha Velasco, Amparo Soler Leal, Juan Diego, Javier Gurruchaga y Santiago Segura. País: España. Año: 1999. Producción: Anola Films/Calabuch Films/Freedonia. Distribución: UIP. Guión: Luis G. Berlanga, Jorge Berlanga, Antonio Gómez Rufo y Javier G. Amezua. Fotografía: Hans Burmann. Música: Bernardo Fuster y Luis Mendo. Fecha de estreno en España: 10.IX.99. Duración: 107 minutos. Género: Comedia esperpéntica. Público apropiado: Adultos, con reparos. Contenidos específicos: X+D+F+.

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